El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha tachado el nuevo impuesto a la banca de «injusto, distorsionador y contraproducente» y ha advertido de que prevén un impacto en las cuentas de la entidad de entre 400 y 450 millones de euros en 2023, es decir, sobre el ejercicio de 2022.