El sector bancario no debería confiar exclusivamente en las subidas de tipos esperadas para mejorar su rentabilidad y necesita abordar sus problemas estructurales, dado el empeoramiento de las perspectivas macroeconómicas para la zona euro, que mantiene presente el riesgo de una «salida accidentada» del entorno de tipos bajos que ha caracterizado la última década, según el presidente del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Andrea Enria.