El producto interior bruto (PIB) de China registró una contracción del 2,6% en el segundo trimestre del año respecto de los tres meses anteriores, cuando había crecido un 1,4%, como consecuencia del impacto de las restricciones para contener la propagación de la Covid-19 y de la crisis del sector inmobiliario, además de los problemas de la economía internacional, según los datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONE).