El retraso de un año en la salida del mercado laboral puede «aumentar significativamente», en cinco puntos porcentuales, el riesgo de morir entre los 60 y los 69 años, según las conclusiones del estudio «El impacto de la edad de jubilación sobre la mortalidad», publicado este lunes por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea).