Las seis mayores entidades bancarias españolas sumaron un beneficio neto de 10.297 millones de euros en el primer semestre de 2022, lo que representa una caída del 8,3% en comparación con el mismo periodo del año anterior, que estuvo afectado por algunos elementos extraordinarios, como la plusvalía de Bankinter por la salida a Bolsa de Línea Directa o el impacto positivo para CaixaBank de la fusión con Bankia.