Los Veintisiete han dado este martes luz verde definitiva a la ayuda macrofinanciera de 1.000 millones de euros para responder a las necesidades financieras inmediatas de Ucrania tras la invasión rusa del país, un apoyo que se añadiría a los 1.200 millones en préstamos de emergencia concedidos durante el primer semestre y que está condicionado a reformas y mayor transparencia en la gestión de los fondos.