La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha asegurado, en referencia al nuevo impuesto que el Gobierno pretende aplicar a energéticas y banca en 2023 y 2024 para recaudar 7.000 millones de euros, que «lo que toca» en este momento es, «en lugar de incrementar beneficios y dividendos, ajustarse el cinturón y ser cómplices con los ciudadanos y un sector productivo que lo está pasando mal».