El Banco de Rusia ha decidido recortar en 300 puntos básicos el tipo de interés de referencia, que se situará así en el 11%, después de detectar una ralentización en la evolución de las subidas de precios como consecuencia en parte de la apreciación del rublo, que se encuentra en máximos de cuatro años frente al dólar y de siete años frente al euro.